Hay una decisión detrás de cada plato que sale de las cocinas de Buenaventura Grand Hotel & Great Moments: qué ingredientes llevar, cuánto tiempo cocinarlo, con qué acompañarlo. Esa decisión pasa por Mariano Jiménez, Chef Ejecutivo de Alimentos y Bebidas del hotel. Le pedimos que nos contara, en sus propias palabras, cómo se vive un día de sabor en el hotel — y esta es su ruta.
Una cocina que se siente como en casa
Para Mariano, la cocina de Buenaventura Grand se resume en tres ideas: calidez, variedad y consistencia.
"Va a encontrar una cocina cálida, hogareña, con una innovación constante, en el punto exacto del sabor que necesitamos para satisfacer a nuestros huéspedes."
Lo complementa con algo que repite seguido en cocina: la calidad y la higiene no se negocian. Cada plato pasa por ese filtro antes de llegar a la mesa.
Los imperdibles del menú, según el chef
Corazón Contento: el sabor mexicano que no se negocia

Si hay un restaurante donde Mariano no titubea con la recomendación, es Corazón Contento. El chamorro de cerdo y el manchamanteles de res son, en sus palabras, los protagonistas del menú — y el chamorro ya viene incluido en tu estancia todo incluido, sin costo extra. Los moles de entrada también tienen buena fama entre los huéspedes. El lugar ayuda: espacios más íntimos, ambiente tranquilo y un servicio que se vuelve personalizado casi por diseño.
Sunset: del clásico italiano al queso que se prepara frente a ti

En Sunset conviven dos historias. La primera es la de siempre: la lasaña genovesa y la pechuga empanizada con panko y parmesano, platillos que ya tienen huéspedes recurrentes. La segunda es más reciente: el Grana Padano, una pasta premium que se termina de preparar en la mesa, frente al huésped. Por las tardes, Sunset también sirve mariscos frescos y aguachiles para quienes buscan algo ligero después de la playa.
Frutas y Flores y Palmita: para cuando el plan es no parar

El buffet de Frutas y Flores es, según Mariano, uno de los lugares emblema del hotel: guisos, chilaquiles y una variedad tan amplia que se convierte en una experiencia completa por sí sola, no solo en una lista de platillos.
Y para quien no quiere salir de la alberca, Palmita Snack & Bar resuelve con burritas y snacks — de los favoritos según el propio chef. Al mediodía, cerca de la playa, el restaurante de mariscos abre de 12:00 a 17:00 horas con un ambiente relajado, ideal para esa comida entre actividad y actividad.
La ruta perfecta del sabor, de mañana a noche
Desayuno
Frutas y Flores para variedad y ritmo — o Sunset si el plan es algo más pausado y personalizado.
Comida
El restaurante de mariscos junto a la playa, o los aguachiles de Sunset. Y si el día es de alberca, Palmita resuelve sin que nadie tenga que moverse del camastro.
Cena
Corazón Contento. Ambiente cálido, servicio cercano y el chamorro esperando en el menú, sin sorpresas en la cuenta.
Un menú que gusta por igual a niños y adultos
Mariano lo explica simple: el menú se construye pensando en que un adulto pueda elegir por un niño sabiendo que le va a gustar. Detrás de eso hay un proceso constante de escucha — comentarios de huéspedes, observaciones del equipo de piso y ajustes cada vez que se prueba un platillo nuevo. Nada se queda fijo por costumbre; todo se revisa contra lo que la familia realmente disfruta.
La próxima vez que camines hacia la alberca y el aroma de algo recién salido de cocina te distraiga un segundo, ya sabes quién está detrás. Compruébalo en tu próxima estancia en Buenaventura Grand Hotel & Great Moments.
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